Estudio, distribución 
Martes 1 de Junio de 2010
Publicado en: En proceso
(Continuación a Plano de distribución)
Ver también: ubicación, interior, equipo.

(Continuación a Plano de distribución)
Ver también: ubicación, interior, equipo.

(Continuación a Proyecto de Tesis: aprobado)
"(...) Lo bueno de hoy en día es que podemos hacer casa abierta, abierta, que se cierre, cierre. Parece que es una tontería pero así es, esa es la gran novedad. Estar dentro de tu casa y que en ella penetre el jardín, que no pises raya al pasar sobre ese dentro-fuera. Vienen después todas esas otras cosas de situación de cota para vistas, dominio, recogimiento, etc. Es importantísimo sentirse bien dentro de toda ella, en cada rincón (...)"
(De la memoria original de la Casa Guzmán de Alejandro de la Sota, en Algente -Madrid-, 1973)


(Continuación a Parques agrarios metropolitanos)
¿Qué demonios pintamos los arquitectos ocupándonos ahora de la naturaleza y las especies vegetales? Nosotros, que nos quejamos tanto del intrusismo de otras disciplinas en lo que considerábamos nuestro coto privado, ¿no estaremos metiendo las narices y las manos en territorio ajeno, donde se desenvolverían infinitamente mejor biólogos, geógrafos, paisajistas o arboricultores?
El título de esta entrada es resultado de una acertada traducción por parte de Manu Fernández (alias Mr. SuperGlue, dada su capacidad de lanzar retos ideológicos a la blogosfera y después re-ensamblar sus resultados dispersos) de la frase en inglés (Bringing Nature Back to Town) que inspiró al congreso del IGRA al que tuve la suerte de asistir en Stuttgart en Mayo de este año, y su publicación homónima.
Sí: debemos devolver la naturaleza a la ciudad. Haya estado contenida alguna vez en su interior de forma seria o no (la naturaleza dentro de la estructura urbana, pero esa sería otra discusión), parece claro que la actual insatisfacción que tenemos con el ambiente de nuestras ciudades (y la razón que nos hace huir de ellas de forma sistemática cada vez que podemos enlazar un par de días libres seguidos) tiene mucho que ver con un déficit crónico y aún no satisfecho de espacios verdes en su interior.
En la época de la movilidad permanente, el espacio verde urbano ya no puede seguir constituyendo un elemento aislado y estanco a la escala del barrio: debe enlazarse, mediante una malla verde, con el sistema de espacios verdes a escala territorial (por la parte alta de la escala) y con la suma de las micro-intervenciones en los rincones urbanos (en la parte baja); conectividad parece ser la palabra clave, en una era en que la ciudad y el territorio que la circunda ya no se pueden seguir dándose la espalda y perjudicándose la una al otro.
Y sí: los arquitectos sí tenemos algo que decir en esta dinámica de re-naturación de la ciudad y reurbanización sensata del territorio; primero, porque cualquier intervención con vegetación sobre los edificios supone un problema delicado de orden constructivo en el que serán útiles nuestros conocimientos; segundo, porque como urbanistas somos los profesionales que mejor se pueden enfrentar al dilema disciplinar que supone darle la vuelta a la situación marginal del proyecto de espacio público (era el intersticio resultante después de acciones inconexas de planeamiento) para así revalorizar su nuevo protagonismo como elemento vertebrador del proyecto urbano, a todas las escalas, en el Siglo XXI.
Tercero y último: porque cualquier colaboración en entornos multidisciplinares con esas profesiones, tan específicas, relacionadas con las ciencias de la naturaleza, servirá para alejarnos de los cantos de sirena del ostracismo (ver Arquitectos, el ocaso de una profesión) y para realzar el perfil transversal, integrador y holístico, que, hoy día, supone nuestro verdadero carácter diferencial.
También te puede interesar:
. Hay una falta de cultura del terriotorio (Entrevista a Arancha Muñoz en El País, Valencia).
. Granjas urbanas (post de Federico García Barba).
. Devolver la naturaleza a la ciudad y La piel vegetal de las ciudades (posts de Manu Fernández).
. Tipolgía Vs. Tecnología y El paisaje: una superposición de tramas (Líneas de investigación).
. La huerta y el paisaje valencianos (post de José Fariña).


(Continuación a Porto Petro, hacia una nueva pedagogía)
El pasado Lunes 13 de Julio de 2009 presenté, en la ETSAB y ante tribunal, el Proyecto de Tesis de nombre El exterior como prolongación de la casa; el tribunal estaba compuesto por los profesores del Departamento de Proyectos Arquitectónicos Moisés Gallego, Jaime Ferrer y Cristina Jover, que consideraron el Proyecto y tema de Tesis como aptos, otorgándoles la calificación Excelente.
El director de la Tesis Doctoral es el profesor Carles Martí Arís; el plazo comprometido para su elaboración, de 2 años desde la aprobación del tema; la fecha de lectura deberá ser, por tanto, anterior al verano de 2011.
Ver también:
. Línea de investigación de nombre homónimo, Línea 2: El exterior como prolongación de la casa.
. Presentación defendida ante el tribunal (Descargar en Pdf 1,4 Mb).
. Y no debo olvidar: mi agradecimiento a los profesores José Fariña y Pere Fuertes, que me ayudaron a encaminar mis pasos en la buena dirección para que esta fase culminara con éxito.
(Continúa en Guzmán)


Intersticios que se le asemejan:
. Casa de los años ´60 en Barcelona: El exterior como prolongación de lo doméstico.
. Casa de principios del siglo XX en Barcelona: Yo vivo solamente de los intersticios.
. Casa de vacaciones de los años ´80 en Mallorca: Porto Petro.
. Y ...una más de los ´60 en Barcelona - junto a la otra, y llena de vegetación-: ¿Y detrás? Está la casa.


(Continuación a Mexico nos devuelve a JAM)
Queridos amigos, ya tenemos colgada en esta web la ficha correspondiente al proyecto Azotea habitable en Blanes, que nos ha tenido ocupados los 3 últimos meses.
El encargo nos pedía crear, en lo alto de un edificio de vivienda protegida (en régimen de alquiler, y para la 3ª edad) un nuevo espacio libre comunitario, para uso de los inquilinos del edificio; todo ello sobre una azotea que previamente era sólo visitable por razones de mantenimiento. Esperamos vuestros comentarios, protestas, y/o sugerencias de cara a la próxima experiencia-piloto.
(Gracias al equipo, formado por: CarlosC, SergioG, FerránB y EdgarS)


(Continuación a Roofscapes)
"(...) Desde 1906, he construido tres tejados inclinados; fueron los tres primeros. Estábamos en la montaña; los muros estaban preparados para recibir los cuchillos de madera. Quedé sorprendido a la vez por la belleza del área pura (la superficie exacta de la casa) que ofrecía esta culminación de la construcción. El cielo se vislumbraba desde cada esquina; lejos de la calle, se gozaba de una agradable sensación de bienestar y de seguridad. A la mañana siguiente, habiéndose colocado la cubierta, todo había desaparecido, todo estaba destruido."
Le Corbusier: "Théorie du toit-jardin", en L’Architecture vivante, otoño-invierno de 1927, págs. 13-18. (Citado en el capítulo II. de Habitar la cubierta).
.............................
Nota. Queridos amigos bloggers: una punta de trabajo (con un proyecto-piloto de azotea habitable sobre un bloque de viviendas, precisamente) me ha hecho abandonar el ritmo deseable en esta página; no suelo ser amigo de excusas, pero sé que algunos de ustedes están esperando una entrada con más enjundia, y de ahí este disclaimer: llegará en breve; les dejo mientras con un inteligente párrafo de LC y una bonita foto tomada esta mañana en una visita de obra. Auguri.
(También te puede interesar: Un jardín en la cubierta, post en este mismo blog).
Nota (del 27.3.09): El proyecto ya está publicado aquí: Azotea habitable en Blanes.
Nota 2 (del 03.12.09): ¿cómo quedó esta azotea al final de la obra de rehabilitación integral del edificio?


(Continuación a 4 árboles y una buganvilla)
El Prat del Llobregat, última población en el curso del río de mismo nombre antes de su desembocadura en el Mediterráneo, es un lugar con mala suerte: situado en el centro de su delta (que alguna vez debió de ser bien bello), el término municipal del Prat (más conocido por prestar el nombre al Aeropuerto de Barcelona) ha sido cosido durante años por todas las infraestructuras metropolitanas agresivas que se puedan imaginar (aeropuertos, trenes de alta velocidad, cementerios, y, ahora, desaladoras).
Sin embargo, esta mala suerte (¿o premeditado sacrificio?) puede, en algunas felices ocasiones, tornarse en buena desde el momento en que las administraciones (como si necesitaran devolver a los vecinos una imposible compensación) deciden invertir con mimo y sensibilidad en los espacios naturales que le quedan.
La franja Sur del Parque Agrario del Baix Llobregat, entre el núcleo urbano y el mar, es una buena muestra de lo que debieran ser las políticas sobre los entornos naturales periurbanos: un híbrido entre un espacio de ocio, una economía alimentaria de mediana escala y distribución metropolitana, y unos estanques que por la singularidad de su flora y fauna deben quedar preservados.
(Sigue en Devolver la naturaleza a la ciudad)
